Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La Brótola de roca (Phycis phycis) tiene el cuerpo alargado, esbelto, poderosos y ligeramente comprimido, de hasta 60 centímetros. De la cabeza cuelga un barbillón bajo el mentón. Su primera aleta dorsal es muy importante en la identificación, ya que es corta y redondeada; la segunda dorsal es más larga. Las pectorales también son redondeadas, igual que la caudal, que además es truncada. Las aletas ventrales son largas. Su coloración es de tonos marrones, aunque la zona ventral es más clara.

Se encuentra en el Atlántico y el Mediterráneo, donde soy muy comunes localmente. La brótola roquera vive en fondos de roca, aunque también habitan en zonas de arena cercanas a rocas. Son peces de gran profundidad, normalmente entre 100 y 200 metros, de modo que es difícil encontrar esta especia a poca profundidad; sin embargo, en muchas ocasiones se pueden encontrar individuos juveniles entre los 30 y 60m. Su actividad empieza de noche y, durante el día, siempre suelen buscar el refugio en agujeros, cuevas o grietas.

Esta especie tiene una actividad nocturna y se alimenta de pequeñas presas, concretamente crustáceos, tales como cangrejos y gambas, moluscos, calamares, y algún gusano, cuando son individuos jóvenes. También se alimenta de pequeños peces e invertebrados. Su ciclo reproductivo va desde Enero hasta Mayo.

Como curiosidad de esta increíble especie, decir que posee un barbillón que contiene un gran número de células gustativas, que son utilizadas para buscar presas que se esconden en fondos blandos. Es posible encontrar esta especie en inmersiones en barcos hundidos, donde aprovecha los agujeros para refugiarse. Sin embargo, debemos evitar enfocarlos con la linterna directamente porque pueden asustarse debido a la luz directa de nuestros focos.