Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Congrio (Conger conger) es pez grande, de hasta 2 metros de longitud, de cuerpo compacto, cilíndrico, con forma de serpiente o anguila, pero más aplanado lateralmente en la zona posterior. No poseen escamas. cabeza comprimida en la parte dorsal, y la boca es grande, siendo la mandíbula superior más larga y prominente. Labios gruesos y dientes bastante afilados,  y el premaxilar, también con dientes. Las aberturas nasales tienen una cubierta dérmica tubular, y las posteriores están casi en contacto con el ojo. Tras la cabeza una hendidura branquial a cada lado. Aleta dorsal (de 270 – 300 radios blandos), que se origina tras la pectoral (16 – 19 blandos), y es continua con la aleta anal (205 – 230 radios blandos), y la aleta caudal, bastante rudimentaria. No tiene aletas pélvicas. Color gris, parduzco o negruzco, y más blanquecino en la zona ventral, aunque también depende de dónde vivan: los congrios de zonas profundas son de un blanco más claro, mientras que los de zonas poco profundas y rocosas son más oscuros.

El comportamiento alimentario de los congrios empieza al anochecer. Durante toda la noche busca presas saliendo de sus hendiduras, aunque si se le presenta una buena oportunidad no rechazará una presa diurna. Para encontrar alimento se desplaza a zonas próximas a la costa dónde hay más cantidad y variedad de alimento. Su dieta está basada en peces, crustáceos y moluscos como el pulpo y el calamar. Cuando caza arranca trozos de carne de sus presas con unos movimientos giratorios que realiza con su cuerpo.

La reproducción tiene lugar una vez el congrio a alcanzado un determinado tamaño. Los machos a los 5 años con una medida de 57 cm y las hembras al medir 2 metros, pasados 15 años. En ese momento la hembra crea una masa gonadal (glándulas sexuales), que puede superar la mitad de su peso. Realizan migraciones horizontales y verticales más o menos largas dónde encuentran a los machos. Sólo se reproducen una vez en su vida, ya que después se descalcifican y mueren. Su puesta está constituida de unos 3 a 6 millones de huevos y su desarrollo desde la eclosión hasta su fase juvenil pasa por diversas fases larvarias de diferentes tamaños y formas. El juvenil llegará a los 8 cm y continuará creciendo hasta adquirir el estadio adulto.

Como curiosidad de esta especie, el Congrio suele tener cicatrices anulares originadas por las ventosas de su comida predilecta, los calamares. Son animales muy resistentes a las heridas, muy voraces, pero no agresivos ante un buceador, como norma general, aunque si se le molesta y se siente atacado, puede llegar a morder.