Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La Morena (Muraena helena) es un pez marino  de color es gris o pardo en diferentes tonalidades. Tiene manchas amarillentas o blanquecinas que forman dibujos y que pueden ser tan densas que llegan a convertirse en el color dominante. Alcanza 1,5 metros de longitud y 15 Kg. de peso, aunque normalmente su tamaño se mueve en torno a un metro.

Las morenas son peces con cuerpos alargados y aplanados lateralmente. No tienen escamas. Las narinas posteriores, situadas justo delante de los ojos, son tubulares y pequeñas. Encima de los ojos tienen una zona de piel arrugada que en los jóvenes puede estar simplemente doblada. Las hendiduras branquiales están rodeadas de un anillo negruzco.

Este increíble animal posee una hilera de dientes largos, afilados y curvados hacia atrás, y una segunda mandíbula interna que arrastra la presa hacia la faringe para ayudar a tragarla. En cierto modo, nos recuerdan a las mandíbulas del monstruo que aparece en la película “Alien”, debido a su mandíbula retráctil.

Carece de aletas pectorales y pélvicas. La aleta dorsal comienza a la altura de las branquias, y se prolonga fusionada con la caudal y la anal.

Suelen ser solitarias y territoriales, aunque si los refugios escasean puede compartirlos con otros congéneres. Es una especie tímida con fama de agresiva, y su mordedura puede resultar muy peligrosa al infectarse con facilidad. Parece ser que su saliva es hemolítica (destruye los glóbulos rojos).

La reproducción es poco conocida. Tiene lugar durante el invierno y la hembra pone unos 60.000 huevos.

Las morenas se alimentas de otros peces, crustáceos y cefalópodos que captura durante la noche, mientras que durante el día permanece oculta en grietas y cavidades de las rocas, asomando sólo la cabeza.