Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata

El Felimare picta es la especie de nudibranquio, perteneciente a la familia Chromodorididae, y es el más grande del Mediterráneo, pudiendo incluso llegar a los 19 centímetros de longitud. El color principal del cuerpo es verdoso, amarillo o azul (este último es el más común), con unos tonos pastel o azul oscuro muy característico, sobre el que se pueden apreciar unas pequeñas manchas de color amarillo que pueden llegar a formar una especie de hileras longitudinales. El manto tiene una forma sinuosa y dispone de un margen amarillento. 

Presenta una corona de 10-12 branquias retráctiles, de color más bien violeta y sin manchas amarillas, y situadas alrededor del ano. El cuerpo es alto y alargado y sobre el pueden existir pequeños abultamientos en aquellos ejemplares con gran cantidad de manchas amarillas dispersas por el dorso, o ser liso, excepto a nivel de las líneas amarillas del dorso, en los ejemplares que carecen de estas manchas amarillas. Los tentáculos orales son cortos y gruesos. En general, los nudibranquios son moluscos gasterópodos, ya que su nombre significa «branquias al desnudo», y aunque no sería del todo correcto, también se les llama babosas de mar. 

Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata
Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata

Los nudibranquios se caracterizan por ser Hermafroditas, es decir, sus órganos no distinguen entre macho y hembra, y cualquiera de ellos tiene la capacidad de almacenar o recibir esperma para fecundar los huevos. Aunque son hermafroditas, la fecundación siempre es cruzada, evitando así la autofecundación.

Para que pueda llevarse a cabo la puesta, que suele tener una duración de 2 a 6 horas, es necesario que los huevos estén fecundados. Dichos huevos están cubiertos de una masa gelatinosa que los protege que posibles depredadores.

Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata
Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata
Como hemos comentado antes, los nudibranquios son moluscos que perdieron su concha y han desarrollado complejos mecanismos químicos de defensa. Esta increible especie respira mediante branquias (en algunos casos su forma se asemeja a un plumaje y se localiza en diferentes sitios dependiendo de cada individuo). También poseen dos órganos sensoriales con forma de cuernos llamados Rinóforos. Estos quimiosensores son receptores de olores o sabores y están situdados en la parte dorsal de la cabeza, y con esto consiguen poder estar cerca de fuentes de alimento o encontrar pareja.
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La característica mas importante de estos pequeños es su gran variedad de formas y colores. Con su colorido es la forma que tienen de advertir a sus enemigos del peligro que corren si pretenden comérselos. Aún así, si algún depredador intenta comérselo, se encontrará con una experiencia muy poco sabrosa, ya que tienen la capacidad de producir sustancias químicas tóxicas capaces de disuadir a cualquier depredador que se acerque a ellos.

Todas estas sustancias que desprenden las toman en su mayoría de su alimento (esponjas, corales, anémonas), aunque algunas de ellas actúan simplemente como repelentes. Otro mecanismo de defensa que han desarrollado, ya que su movimiento es muy lento y les impide poder realizar una rápida huida, es su capacidad de mimetizarse con el entorno, llegando incluso en algunos casos a cambiar su color o cambiar su forma para adaptarse al medio que se encuentra en cada momento.

Con todo esto, pensamos que nos encontramos con una de las especies más curiosas de nuestros mares, y aunque posee un tamaño reducido, su capacidad de adaptación, su forma y sus cualidades los convierten en unos seres dignos de admirar y al nivel de los depredadores más complejos.