Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Rascacio (Scorpaena porcus). Es un pez robusto, de hasta 25 cm de longitud, de cabeza grande, cubierta de espinas y apéndices dérmicos, con una fosa nucal. La boca es grande, con dientes en ambas mandíbulas. Los ojos, ovalados, tienen apéndices supraorbitales tan largos como el diámetro del ojo, y hay otro apéndice en las aberturas nasales anteriores. Hay 2 espinas preorbitales y otras 2 supraorbitales; el opérculo también es espinoso. La dorsal está formada por 12 radios duros y 9 – 11 blandos y la anal por 3 duros y 5 o 6 blandos. Tiene entre 65 y 70 escamas sobre la línea lateral. Color críptico, por lo tanto muy variable, aunque suele ser pardo o negruzco con tintes rojizos y manchas claras. La aleta caudal tiene 3 bandas transversales oscuras, y entre los radios 8º y 9º de la dorsal presenta una mancha oscura.

Pez solitario, vive en el fondo, permaneciendo inactivo durante el día y cazando de noche góbios, blénidos, crustáceos y otros invertebrados. Puede llegar a alcanzar los 300 metros de profundidad.

Podemos encontrarlo desde las Islas Británicas a las Azores, Marruecos y el Mediterráneo.

Como curiosidad de esta bonita e interesante especie, en la base de los radios duros de la aleta dorsal existen glándulas venenosas. La picadura de este pez puede producir heridas muy dolorosas.