Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Rasposo (Gobius bucchichi), es un góbio que puede llegar a alcanzar unos 10 cm de longitud, de cuerpo cilíndrico aunque algo comprimido lateralmente en la zona caudal. Las mejillas son desnudas y la narina anterior presenta un lóbulo cutáneo simple. El disco pélvico se encuentra completo, estando la membrana anterior bien desarrollada. La primera aleta dorsal con 6 radios espinosos y la segunda con 1 espinoso y 13 o 14 blandos; pectoral con 16 o 17 blandos, los superiores libres en parte; anal formada por 1 espinoso y 12 – 14 blandos. Presenta entre 50 y 56 escamas en la línea lateral. Color pardo claro, moteado con manchas más oscuras, amarillentas o blanquecinas. Una mancha en la inserción de la pectoral y otra que recorre longitudinalmente el ojo.

Es normal poder encontrarlos hasta 5 metros de profundidad, en fondos mixtos de arena y piedra. Se refugia en los tentáculos de las Anémonas en caso de detectar un posible peligro. Su alimentación está basada en crustáceos, algas e invertebrados. Cuando se ven amenazados se apresuran a esconderse en huecos o grietas.

La época de reproducción es entre los meses de marzo y mayo. La madurez sexual es durante el primer año de vida. Las hembras depositan entre 1.200 a 10.000 huevos de forma alargada. Los huevos los pone en conchas vacías y huecos de piedras. Se reproduce de abril a agosto en el litoral. Para poder encontrarlo, debemos observar bien el terreno, ya que prefiere los fondos arenosos y rocosos litorales hasta los 30 metros de profundidad, y con una temperatura del agua entre los 15 y los 24º. Se mueve pegado a las rocas, y para poder mantenerse firmemente fijado al suelo, tienen las aletas ventrales soldadas.