Mero – Epinephelus marginatus

Mero – Epinephelus marginatus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Mero (Epinephelus marginatus) es un pez grande, cuyo tamaño varía entre sus diversas especies, desde los 3 metros del Mero australiano, hasta los 10 cm de las especies más pequeñas. Pesa entre 2 y 300 kilos. En el Mediterráneo llega a pesar 50 kg de peso y medir entre 1.2 a 1.5 metros, pudiendo vivir hasta una edad de 50 años.

El color del Mero es variable. Normalmente es marrón con manchas más claras, pero puede virar al verde o verde azulado, especialmente en los ejemplares más jóvenes. El vientre suele ser blanquecino o amarillento.

La mandíbula superior es algo más corta que la inferior, y la boca presenta unos labios prominentes. El opérculo tiene tres espinas cerca de la aleta pectoral.

La aleta dorsal es alargada con 11 espinas al principio, mientras que la aleta anal tiene tres espinas. La forma de la cola varía de redondeada en los ejemplares más jóvenes a casi recta en los adultos. Ésta, junto con las partes posteriores de las aletas dorsal y anal, suelen ser más oscuras y ribeteadas de blanco.

Los meros adultos son territoriales y solitarios excepto cuando se reúnen para reproducirse y forman grupos de unas decenas de ejemplares. Son hermafroditas y alcanzan la madurez sexual como hembras en torno a los cinco años de edad, y sobre los diez años se vuelven machos. Se alimentan principalmente de cefalópodos, aunque también de peces y crustáceos. Puede llegar a vivir hasta 50 años.

Esta especie vive en fondos rocosos entre los 8 y los 300 metros de profundidad, donde ocupa refugios entre las rocas con varias entradas. Los juveniles suelen estar más cerca de la costa que los adultos.

Aparece en las Costas Atlánticas de América del Sur. En las Costas Atlánticas de Europa, desde el Canal de la Mancha hasta el Mar Mediterráneo, y por toda la Costa Atlántica Africana, alcanzando el Océano Índico y la Isla de Madagascar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rascacio – Scorpaena porcus

Rascacio – Scorpaena porcus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Rascacio (Scorpaena porcus). Es un pez robusto, de hasta 25 cm de longitud, de cabeza grande, cubierta de espinas y apéndices dérmicos, con una fosa nucal. La boca es grande, con dientes en ambas mandíbulas. Los ojos, ovalados, tienen apéndices supraorbitales tan largos como el diámetro del ojo, y hay otro apéndice en las aberturas nasales anteriores. Hay 2 espinas preorbitales y otras 2 supraorbitales; el opérculo también es espinoso. La dorsal está formada por 12 radios duros y 9 – 11 blandos y la anal por 3 duros y 5 o 6 blandos. Tiene entre 65 y 70 escamas sobre la línea lateral. Color críptico, por lo tanto muy variable, aunque suele ser pardo o negruzco con tintes rojizos y manchas claras. La aleta caudal tiene 3 bandas transversales oscuras, y entre los radios 8º y 9º de la dorsal presenta una mancha oscura.

Pez solitario, vive en el fondo, permaneciendo inactivo durante el día y cazando de noche góbios, blénidos, crustáceos y otros invertebrados. Puede llegar a alcanzar los 300 metros de profundidad.

Podemos encontrarlo desde las Islas Británicas a las Azores, Marruecos y el Mediterráneo.

Como curiosidad de esta bonita e interesante especie, en la base de los radios duros de la aleta dorsal existen glándulas venenosas. La picadura de este pez puede producir heridas muy dolorosas.