Corva – Sciaena umbra Imagen principal cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

Corva – Sciaena umbra Imagen principal cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
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La Corva (Sciaena umbra) posee un cuerpo moderadamente alargado, alto y comprimido. Morro redondeado y boca ínfera. Mentón sin verruga debajo. Dos aletas dorsales, la primera con 10 radios duros; la segunda con 1 duro y 25 blandos. Aleta anal con 2 radios duros (el segundo muy largo y grueso) y 7 blandos. Aleta caudal con el borde en forma de S suave. Color gris oscuro o marrón, con reflejos verdoso por el dorso; vientre blanquecino; morro y parte de la cabeza con reflejos violáceos; aletas pelvianas y anal negras; aletas dorsales gris oscuro con el borde negro. Pueden alcanzar hasta los 50 cm de longitud.

Son básicamente activos de noche y se alimentan de pequeños peces, crustáceos, moluscos, gusanos y algas. Durante el día aparecen en grupo cerca de sus refugios. Suelen permanecer en ese lugar, moviendo ligeramente las aletas y son una especie muy huidiza.

Aparecen en hendiduras y cuevas, sobre diversos fondos y desde las aguas superficiales hasta las grandes profundidades. Podemos encontrarlo en todo el Mediterráneo.

Como curiosidad en esta bonita especie, en su cabeza podemos encontrar una partícula mineral, de aspecto similar al marfil o al alabastro, compuesta por carbonato de calcio a la que acompaña una preciosa leyenda. La historia narra cómo el mago Merlín entregó al Rey Arturo, cuya educación le fue encomendada, una piedra preciosa de color blanco que tenía la capacidad de cambiar su color si el gobernante no actuaba como se esperaba. Su constante color blanco sirvió para ensalzar su reinado al considerarse el testimonio de la bondad y buen hacer del monarca.

La piedra era precisamente un otolito, del griego otos (oído) y lithos (piedra), cuyo nombre alude a su ubicación en la cavidad auditiva de este curioso pez. Con estas pequeñas piedras se pueden realizar productos de artesanía como pulseras, collares, anillos.

Rasposo – Gobius bucchichi

Rasposo – Gobius bucchichi

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
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El Rasposo (Gobius bucchichi), es un góbio que puede llegar a alcanzar unos 10 cm de longitud, de cuerpo cilíndrico aunque algo comprimido lateralmente en la zona caudal. Las mejillas son desnudas y la narina anterior presenta un lóbulo cutáneo simple. El disco pélvico se encuentra completo, estando la membrana anterior bien desarrollada. La primera aleta dorsal con 6 radios espinosos y la segunda con 1 espinoso y 13 o 14 blandos; pectoral con 16 o 17 blandos, los superiores libres en parte; anal formada por 1 espinoso y 12 – 14 blandos. Presenta entre 50 y 56 escamas en la línea lateral. Color pardo claro, moteado con manchas más oscuras, amarillentas o blanquecinas. Una mancha en la inserción de la pectoral y otra que recorre longitudinalmente el ojo.

Es normal poder encontrarlos hasta 5 metros de profundidad, en fondos mixtos de arena y piedra. Se refugia en los tentáculos de las Anémonas en caso de detectar un posible peligro. Su alimentación está basada en crustáceos, algas e invertebrados. Cuando se ven amenazados se apresuran a esconderse en huecos o grietas.

La época de reproducción es entre los meses de marzo y mayo. La madurez sexual es durante el primer año de vida. Las hembras depositan entre 1.200 a 10.000 huevos de forma alargada. Los huevos los pone en conchas vacías y huecos de piedras. Se reproduce de abril a agosto en el litoral. Para poder encontrarlo, debemos observar bien el terreno, ya que prefiere los fondos arenosos y rocosos litorales hasta los 30 metros de profundidad, y con una temperatura del agua entre los 15 y los 24º. Se mueve pegado a las rocas, y para poder mantenerse firmemente fijado al suelo, tienen las aletas ventrales soldadas.

Congrio – Conger conger

Congrio – Conger conger

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
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El Congrio (Conger conger) es pez grande, de hasta 2 metros de longitud, de cuerpo compacto, cilíndrico, con forma de serpiente o anguila, pero más aplanado lateralmente en la zona posterior. No poseen escamas. cabeza comprimida en la parte dorsal, y la boca es grande, siendo la mandíbula superior más larga y prominente. Labios gruesos y dientes bastante afilados,  y el premaxilar, también con dientes. Las aberturas nasales tienen una cubierta dérmica tubular, y las posteriores están casi en contacto con el ojo. Tras la cabeza una hendidura branquial a cada lado. Aleta dorsal (de 270 – 300 radios blandos), que se origina tras la pectoral (16 – 19 blandos), y es continua con la aleta anal (205 – 230 radios blandos), y la aleta caudal, bastante rudimentaria. No tiene aletas pélvicas. Color gris, parduzco o negruzco, y más blanquecino en la zona ventral, aunque también depende de dónde vivan: los congrios de zonas profundas son de un blanco más claro, mientras que los de zonas poco profundas y rocosas son más oscuros.

El comportamiento alimentario de los congrios empieza al anochecer. Durante toda la noche busca presas saliendo de sus hendiduras, aunque si se le presenta una buena oportunidad no rechazará una presa diurna. Para encontrar alimento se desplaza a zonas próximas a la costa dónde hay más cantidad y variedad de alimento. Su dieta está basada en peces, crustáceos y moluscos como el pulpo y el calamar. Cuando caza arranca trozos de carne de sus presas con unos movimientos giratorios que realiza con su cuerpo.

La reproducción tiene lugar una vez el congrio a alcanzado un determinado tamaño. Los machos a los 5 años con una medida de 57 cm y las hembras al medir 2 metros, pasados 15 años. En ese momento la hembra crea una masa gonadal (glándulas sexuales), que puede superar la mitad de su peso. Realizan migraciones horizontales y verticales más o menos largas dónde encuentran a los machos. Sólo se reproducen una vez en su vida, ya que después se descalcifican y mueren. Su puesta está constituida de unos 3 a 6 millones de huevos y su desarrollo desde la eclosión hasta su fase juvenil pasa por diversas fases larvarias de diferentes tamaños y formas. El juvenil llegará a los 8 cm y continuará creciendo hasta adquirir el estadio adulto.

Como curiosidad de esta especie, el Congrio suele tener cicatrices anulares originadas por las ventosas de su comida predilecta, los calamares. Son animales muy resistentes a las heridas, muy voraces, pero no agresivos ante un buceador, como norma general, aunque si se le molesta y se siente atacado, puede llegar a morder.

Gobio de boca roja – Gobius cruentatus

Gobio de boca roja – Gobius cruentatus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
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El Gobio de boca roja (Gobius cruentatus), al igual que otros góbios, posee un cuerpo alargado, robusto y cilíndrico. Puede alcanzar los 18 cm de longitud. Presenta escamas en la mejilla y el opérculo, y un tentáculo cutáneo en la parte anterior. Disco pélvico no completo, al estar la membrana anterior no muy desarrollada. Entre 52 y 58 escamas en la línea lateral. Primera aleta dorsal con 6 radios espinosos y la segunda con 1 espinoso y 14 blandos; pectoral con 20 o 21 radios blandos, los superiores libres en parte. Color pardo, con manchas marrones, rosas o rojizas, pero con unos labios rojos muy característicos.

Color pardo, jaspeado de manchas mas claras o mas oscuras que la coloración base. Sobre los labios presenta una mancha blanca y, junto a esta, se encuentran manchas de color rojo sangre que pueden verse tambien sobre la mandíbula inferior.

Es una especie solitaria y territorial que vive en los fondos de arena y fango, y también entre bloques de piedras en las que encuentra refugio. La profundidad donde podemos encontrarlo puede variar desde los 10 a los 45 metros. 

Es una especie de litoral que se alimenta de crustáceos y moluscos. Su reproducción es durante los meses de Octubre a Diciembre.

Al verse amenazados se esconden en las grietas de rocas y piedras, buscando refugio en la oscuridad de estas. A la hora de identificarlo, como hemos comentado anteriormente, son importantes la zonas de rojo intenso de su cabeza y sus característicos labios rojos que hacen que su identificación sea inconfundible.

Salmonete de roca – Mullus surmuletus

Salmonete de roca – Mullus surmuletus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
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El Salmonete de roca (Mullus surmuletus) posee el cuerpo alargado y comprimido lateralmente, con la cabeza oblicua, la frente medianamente convexa, el hocico inclinado y la boca ínfera con dos barbillones debajo del mentón más largos que la aleta pectoral. Su coloración varía según la edad, el entorno, la profundidad y el estado anímico, pero normalmente tienen una tonalidad rosada y presentan una banda pardo-rojiza desde el ojo hasta la cola. Presenta dos aletas dorsales bien separadas y la primera está decorada con bandas pardo-amarillentas. No tiene espina en el borde del opérculo y tiene la cola ahorquillada y no estriada.

Vive sobre terrenos arenosos y blandos, a veces sobre fondos rocosos, hasta unos 100 metros de profundidad en el Mediterráneo. En el Atlántico oriental vive desde el Senegal, pasando por las Canárias, las Islas Británicas, Madeira, Azores hasta el oeste de Noruega, llegando a profundidades más hondas. También en el Mar Negro, y más raro en el Mar del Norte.

Para alimentarse se ayuda de los dos barbillones sensoriales, removiendo la arena para buscar sus presas. Se traga la arena para filtrarla y la expulsa a través de los orificios branquiales, reteniendo el alimento como pueden ser pequeños crustáceos, amfípodos, poliquetos, moluscos o pequeños peces (estos últimos acuden al encuentro para comer la nube de sedimeto que ha levantado con los barbillones). Tiene sexos separados. Su periodo reproductivo va de Mayo a Julio, y freza aproximadamente a los 2 años de vida. Los huevos y las larvas son pelágicas, y los juveniles se reúnen en el fondo durante el verano, presentando un color verde-azulado y la zona ventral blanquinosa; al cabo de un tiempo adquieren la coloración adulta. 

Es común que podamos confundirlo con el Mullus barbatus (salmonete de fango), pero este último tiene la frente más convexa, la primera aleta dorsal incolora, y 3 escamas sobre la parte anteroposterior de la mejilla; mientras que Mullus surmuletus tiene la frente más aguda y acusada, tiene la primera aleta dorsal surcada con bandas marrones o amarillas y tiene 2 escamas en la mejilla. Acostumbra a vivir en pequeños grupos, alimentándose, o posados en el fondo descansando, aunque es posible ver individuos separados.