Nudibranquios – Felimare picta

Nudibranquios – Felimare picta

Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata

El Felimare picta es la especie de nudibranquio, perteneciente a la familia Chromodorididae, y es el más grande del Mediterráneo, pudiendo incluso llegar a los 19 centímetros de longitud. El color principal del cuerpo es verdoso, amarillo o azul (este último es el más común), con unos tonos pastel o azul oscuro muy característico, sobre el que se pueden apreciar unas pequeñas manchas de color amarillo que pueden llegar a formar una especie de hileras longitudinales. El manto tiene una forma sinuosa y dispone de un margen amarillento. 

Presenta una corona de 10-12 branquias retráctiles, de color más bien violeta y sin manchas amarillas, y situadas alrededor del ano. El cuerpo es alto y alargado y sobre el pueden existir pequeños abultamientos en aquellos ejemplares con gran cantidad de manchas amarillas dispersas por el dorso, o ser liso, excepto a nivel de las líneas amarillas del dorso, en los ejemplares que carecen de estas manchas amarillas. Los tentáculos orales son cortos y gruesos. En general, los nudibranquios son moluscos gasterópodos, ya que su nombre significa “branquias al desnudo”, y aunque no sería del todo correcto, también se les llama babosas de mar. 

Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata
Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata

Los nudibranquios se caracterizan por ser Hermafroditas, es decir, sus órganos no distinguen entre macho y hembra, y cualquiera de ellos tiene la capacidad de almacenar o recibir esperma para fecundar los huevos. Aunque son hermafroditas, la fecundación siempre es cruzada, evitando así la autofecundación.

Para que pueda llevarse a cabo la puesta, que suele tener una duración de 2 a 6 horas, es necesario que los huevos estén fecundados. Dichos huevos están cubiertos de una masa gelatinosa que los protege que posibles depredadores.

Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata
Molly Miller / Blenio peineta - Scartella cristata
Como hemos comentado antes, los nudibranquios son moluscos que perdieron su concha y han desarrollado complejos mecanismos químicos de defensa. Esta increible especie respira mediante branquias (en algunos casos su forma se asemeja a un plumaje y se localiza en diferentes sitios dependiendo de cada individuo). También poseen dos órganos sensoriales con forma de cuernos llamados Rinóforos. Estos quimiosensores son receptores de olores o sabores y están situdados en la parte dorsal de la cabeza, y con esto consiguen poder estar cerca de fuentes de alimento o encontrar pareja.
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La característica mas importante de estos pequeños es su gran variedad de formas y colores. Con su colorido es la forma que tienen de advertir a sus enemigos del peligro que corren si pretenden comérselos. Aún así, si algún depredador intenta comérselo, se encontrará con una experiencia muy poco sabrosa, ya que tienen la capacidad de producir sustancias químicas tóxicas capaces de disuadir a cualquier depredador que se acerque a ellos.

Todas estas sustancias que desprenden las toman en su mayoría de su alimento (esponjas, corales, anémonas), aunque algunas de ellas actúan simplemente como repelentes. Otro mecanismo de defensa que han desarrollado, ya que su movimiento es muy lento y les impide poder realizar una rápida huida, es su capacidad de mimetizarse con el entorno, llegando incluso en algunos casos a cambiar su color o cambiar su forma para adaptarse al medio que se encuentra en cada momento.

Con todo esto, pensamos que nos encontramos con una de las especies más curiosas de nuestros mares, y aunque posee un tamaño reducido, su capacidad de adaptación, su forma y sus cualidades los convierten en unos seres dignos de admirar y al nivel de los depredadores más complejos.

Barriguda cornuda – Parablennius incognitus

Barriguda cornuda – Parablennius incognitus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La Barriguda cornuda (Parablennius incognitus) es una especie perteneciente a la familia de los Blénidos. Posee un tamaño pequeño, pudiendo llegar a alcanzar entre 7 y 10cm como máximo. Posee una cabeza grande con labios gruesos. Tienen unos tentáculos oculares con cuatro o cinco ramas en general muy característicos encima de los ojos, siendo una de ellas más larga y destacable, y más prominente en el caso de los machos.

El color de su cuerpo va desde el gris, pasando por el verde oscuro hasta el marrón, que suele ser más claro en las hembras y con unas manchas perpendiculares bastante contrastadas y faciles de identificar que llegan hasta la cola. Esta especie, debido a su gran parecido se podría confundir con algunos especímenes de su familia, como el caso con la Barriguda (Parablennius pilicornis), cuya cabeza es mas maciza y sus tentáculos diferentes en forma de árbol y también con la Vieja (Parablennius tentacularis), cuyos tentáculos no tienen la misma morfología, ya que son inconfundibles debido a su gran tamaño, y también. debido a que no se suele encontrar en el mismo tipo de hábitat.Este Blénido suele vivir en rocas litorales cubiertas de algas e incluso, en muchas ocasiones en zonas bastante agitadas.

Durante el periodo de reproducción, que suele ser entre la Primavera y el Verano, los machos buscan pequeñas grietas para que las hembras vayan a realizar la puesta. Ellos serán los encargados de cuidar los huevos. Suele ser una especie muy curiosa y confiada, excepto en la época de reproducción, donde suelen estar más activos y donde podemos apreciarlo de una manera sencilla debido a su cambio de librea que se vuelve muy coloreada, de un color amarillo o de un anaranjado muy vivo.

Tordo picudo – Symphodus rostratus

Tordo picudo – Symphodus rostratus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Tordo picudo (Symphodus rostratus) es un pez perteneciente a la familia de los Lábridos que puede llegar a medir entre 10 y 13 cm de largo. Tiene el cuerpo alargado, con un rostro muy largo y los labios finos. La coloración es variable, desde el amarillo brillante, al rojizo o verde brillante con dos franjas muy finas de color más oscuro que van desde detrás del ojo hasta la cola. Es fácil de reconocer por su morro alargado en forma de trompa y el perfil de la cabeza hundida, cóncava. Tiene una aleta dorsal larga y no dividida que también nos ayuda a identificarlo.

Es una especie propia del Mediterráneo, que se encuentra sobre todo en la cuenca norte. Vive cerca de los fondos, entre rocas donde se pueda esconder y encontrar alimento, y cerca de praderas de Posidonia. Lo podemos encontrar entre los 1 y los 30 metros de profundidad, y ocasionalmente hasta los 50 metros de profundidad.

Al igual que los demás especímenes de su familia, el rostratus es carnívoro. Tienen predilección por los pequeños animales que viven en los fondos marinos, sobretodo pequeños crustáceos, pero también moluscos, equinodermos, etc. Incluso se ha descrito que pueden comer peces más pequeños que ellos, aunque esto no es habitual.

Los machos hacen un nido en la arena con algas, y las hembras enganchan los huevos. Entonces los machos tapan el nido con arena y lo vigilan hasta el momento de la eclosión de los huevos. La coloración de esta especie es muy variale y, a veces, puede dar pie a muchas confusiones. El único rasgo realmente distintivo es su alargdo y cóncavo, que lo diferencia del resto de Symphodus de una manera muy sencilla a simple vista.

Es un pez solitario que sólo se relaciona con los de su especie durante la época de reproducción. El resto del tiempo del tiempo es muy común ver individuos nadando de forma solitaria o, en ocasiones, junto con otro más de su especie.

Autoría de las imágenes: Joan Moya Galmes

Tordo Rojo – Symphodus mediterraneus

Tordo Rojo – Symphodus mediterraneus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Tordo rojo (Symphodus mediterraneus) es una especie perteneciente a la familia de los lábridos de pequeño tamaño, con un cuerpo muy ovalado, boca pequeña y pedúnculo caudal con una aleta redondeada. Puede medir hasta unos 20 cm. La longitud de la cabeza es igual a la altura del cuerpo. Tiene unos labios medianamente gruesos y la mandíbula superior algo más larga que la inferior. Es de aspecto amarronado con una zona inferior gris o amarillenta, con una mancha oscura y grande en la parte superior del pedúnculo caudal y, una mancha amarillenta en el margen del pedúnculo de la aleta pectoral. Es una especie dicromática permanentemente.

Vive en fondos de roca litorales entre 1 y 50 cm de profundidad. Es común encontrarlo nadando entre praderas de Posidonia. Los jóvenes viven cerca de la costa pero se desplazan hacia aguas más profundas en invierno a medida que su edad aumenta. Tiene una distribución básicamente mediterránea, también coloniza las costas atlánticas, andaluzas y portuguesas. También podemos encontrarla en el norte de Marruecos. Se alimenta principalmente de moluscos, poliquetos, erizos y briozoos.

Las hembras son maduras a los dos años y los machos entre los dos o los tres. Los machos son territoriales durante la reproducción y solitarios también en invierno, época en la cual los individuos jóvenes pueden formar pequeños grupos.
Como muchos lábridos se suelen desplazar en parejas empleando las aletas pectorales. La época de reproducción es de mayo a agosto. Los machos como la mayoría de Symphodus construyen un nido con trozos de alga, sobre fondos blandos y de roca. Las hembras son atraídas por el macho cuando este sale del nido y muestra su vientre. Algunos machos pueden realizar fecundaciones parásitas imitando el comportamiento de las hembras. Cuando acaban la puesta el macho cubre el nido con arena y descansa próximo al nido para protegerlo. Una vez terminada la puesta el macho no ventila los huevos como hacen otros machos de este genero sino que dedica su tiempo a la alimentación.

Como curiosidad de esta especie, los machos adultos se diferencian de las hembras y de los machos inmaduros por el color rojo del cuerpo que suele ser muy intenso durante en época de celo.

Autoría de las imágenes: Joan Moya Galmes

Flora – Microlipophrys canevae

Flora – Microlipophrys canevae

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La Flora (Microlipophrys canevae) es un Blénido de pequeño tamaño, pudiendo llegar hasta los 8cm de longitud, con el cuerpo alargado y comprimido lateralmente y sin escamas. La cabeza no presenta tentáculos supraorbitales. La aleta dorsal es larga y posee 8 espinas y 15 radios blandos. La aleta anal 2 espinas y 16 radios blandos. Color variable, pardo oscuro a amarillento con puntos más oscuros. Vive en pequeños orificios hasta unos 2 metros de profundidad.

El cuerpo de la flora o también conocido como Blénido de Caneva es notoriamente alargado, más comprimido en los laterales cerca del área caudal. Generalmente no sobrepasan los 8 centímetros de largo. La cabeza es redonda, con ojos pequeños, en proporción con el resto de la cara, éstos son sobresalientes y redondeados, están localizados en la parte superior de la cabeza y orientados levemente a los lados.

La coloración de la flora es parda, con tonalidades claras que contornean las manchas más oscuras. Algunos especímenes pueden tener franjas alrededor de la aleta dorsal. Pueden mimetizarse con el entorno que les rodea, cambiando el matiz del cuerpo a negro, morado, beige o marrón.

En época de celo los machos presentan cambios en la coloración: tonalidades amarillas brillantes, naranjas fuertes o rojizas en la cabeza, que contrastan con tonos negros profundos y claros blanquecinos en el contorno de las manchas. Las aletas y el cuerpo también presentan otras coloraciones, aunque algo más tenues y uniformes. Conjuntamente a los cambios corporales, también hacen agitaciones con la cabeza para atraer a las hembras.

Cuando el macho ha seducido a la hembra, ambos se dirigen al nido, donde la hembra deposita los huevos fertilizados, que se fijarán en el sustrato a través de una sustancia adhesiva. Con posterioridad será el macho quien protegerá los huevos hasta la eclosión.

Autoría de las imágenes: Tomeu Martí Font