Sargo real o breado – Diplodus cervinus

Sargo real o breado – Diplodus cervinus

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

El Sargo real o breado (Diplodus cervinus) posee un cuerpo ovalado, alargado, alto y comprimido. Boca de labios gruesos y carnosos. Dientes de dos tipos: incisivos cortantes y molares. Color marrón achocolatado, con 5 bandas transversales anchas, más oscuras, sobre los flancos, una en la cabeza cruzando los ojos y  una manchita negra en la axila de las aletas pectorales; aletas con el borde negro; aletas pelvianas y anal casi negras y pudiendo alcanzar los 60 cm de longitud.

Es una especie costera que prefiere aguas cálidas, la encontramos entre los 2 y los 80 metros, pero puede vivir hasta los 300 metros de profundidad. Los podemos ver nadando en diferentes fondos como por ejemplofondos de roca, de arena, de fango. Normalmente los podemos ver en pequeños grupos de 5 a 10 individuos, aunque también es común verlos en solitario, sobre todo en los ejemplares de mayor tamaño, ya que les gusta realizar su caza y alimentación en solitario. Podemos encontrarlo en casi todo el Mar Mediterráneo. En el Atlántico lo encontramos desde el Golfo de Vizcaya y Madeira, hasta las Islas Canarias. Suele nadar acompañado de otras especies como sus familiares en parentesco como el Sargo común (Diplodus sargus) o la Mojarra (Diplodus vulgaris).

Son omnívoros (ya que se alimentan tanto de animales como de plantas), aunque tienen más predilección por otros animales que por las algas. Comen pequeños crustáceos, moluscos, erizos pequeños y gusanos. Son totalmente inofensivos para nosotros. Tienen una fecundación externa, liberan el esperma y los óvulos en el agua donde se dará la fecundación. Esta especie se reproduce entre los meses de enero y abril. Aunque el género Diplodus comparte ciertas similitudes entre las diferentes especies, son todas muy fáciles de reconocer. En el caso del cervinus, sus 5 bandas transversales en el lomo, además de otra que cruza la cabeza y su ojo lo hacen inconfundible. Es el Sargo más grande, ya que puede llegar a pesar hasta 5 Kg.

Moma nariguda – Tripterygion tripteronotum

Moma nariguda – Tripterygion tripteronotum

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La Moma nariguda (Tripterygion tripteronotum), es un pez con el cuerpo alargado y delgado, con escamas por todo el cuerpo excepto en el opérculo branquial. Es un individuo que puede llegar a medir 8 centímetros de largo. Tiene la cabeza puntiaguda y con un ángulo facial de 67 grados. La boca esta situada en el extremo y tiene el labio superior no caído. Tienen los ojos grandes y con tentáculos finos, cortos y no ramificados. En los orificios nasales también se observa un tentáculo simple. Si nos fijamos en las aletas; tiene la aleta dorsal diferenciada en 3 (igual que todos los de su género). La primera tiene 3 radios espinosos, la segunda entre 17 y 18 radios espinosos y la tercera entre 12 y 13 radios blandos. La primera puede quedar más separada de las otras dos. En los machos adultos se encuentra entre 1 y 3 radios de la segunda aleta dorsal que están prolongados en forma de filamento. La aleta anal tiene entre 24 y 27 radios blandos. Las aletas pectorales son grandes y anchas. Las aletas ventrales son arredondeadas, bifurcadas en forma de filamento y en posición muy anterior. La aleta caudal también es arredondeada. Si nos fijamos en la coloración, los machos oscilan entre el rojo y el naranja, con la cabeza oscura y bandas transversales también oscuras; las mejillas con puntos azul celeste, el margen posterior de la primera aleta dorsal con una mancha roja tirando a negra, y la segunda y la tercera aleta dorsal con el margen azul. En cambio, las hembras son de color marrón amarillento, con bandas transversales oscuras; las mejillas y el cuello de color amarillo intenso.

Se alimenta de plancton y pequeños animales que se encuentran en el fondo marino. El periodo de reproducción va del mes de mayo hasta el mes de julio. El macho protege en el su hábitat de un metro cuadrado (aproximadamente) y seduce a las hembras que se le acercan con saltos en zigzag y las aletas extendidas. Viven en costas rocosas a una profundidad a una profundidad de 0 a 12 metros. Se distribuyen en el Atlántico noroeste, desde el norte de Francia hasta las Canarias, en el Mediterráneo y en el mar Negro.

 

Corva – Sciaena umbra Imagen principal cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

Corva – Sciaena umbra Imagen principal cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez
Preciosa imagen cedida por el fotógrafo Roberto Ramírez

La Corva (Sciaena umbra) posee un cuerpo moderadamente alargado, alto y comprimido. Morro redondeado y boca ínfera. Mentón sin verruga debajo. Dos aletas dorsales, la primera con 10 radios duros; la segunda con 1 duro y 25 blandos. Aleta anal con 2 radios duros (el segundo muy largo y grueso) y 7 blandos. Aleta caudal con el borde en forma de S suave. Color gris oscuro o marrón, con reflejos verdoso por el dorso; vientre blanquecino; morro y parte de la cabeza con reflejos violáceos; aletas pelvianas y anal negras; aletas dorsales gris oscuro con el borde negro. Pueden alcanzar hasta los 50 cm de longitud.

Son básicamente activos de noche y se alimentan de pequeños peces, crustáceos, moluscos, gusanos y algas. Durante el día aparecen en grupo cerca de sus refugios. Suelen permanecer en ese lugar, moviendo ligeramente las aletas y son una especie muy huidiza.

Aparecen en hendiduras y cuevas, sobre diversos fondos y desde las aguas superficiales hasta las grandes profundidades. Podemos encontrarlo en todo el Mediterráneo.

Como curiosidad en esta bonita especie, en su cabeza podemos encontrar una partícula mineral, de aspecto similar al marfil o al alabastro, compuesta por carbonato de calcio a la que acompaña una preciosa leyenda. La historia narra cómo el mago Merlín entregó al Rey Arturo, cuya educación le fue encomendada, una piedra preciosa de color blanco que tenía la capacidad de cambiar su color si el gobernante no actuaba como se esperaba. Su constante color blanco sirvió para ensalzar su reinado al considerarse el testimonio de la bondad y buen hacer del monarca.

La piedra era precisamente un otolito, del griego otos (oído) y lithos (piedra), cuyo nombre alude a su ubicación en la cavidad auditiva de este curioso pez. Con estas pequeñas piedras se pueden realizar productos de artesanía como pulseras, collares, anillos.